
El impacto de la pandemia del covid en el sector del automóvil
Un mundo cambiado tras tres años después del inicio de la pandemia de COVID-19, el sector automotriz ha sufrido una profunda transformación en la producción y venta de automóviles. Con fábricas cerradas temporalmente y la demanda de vehículos en mínimos durante casi dos años, la industria de los autos ha experimentado una reinvención.
Según la Asociación Europea de Fabricantes de Automóviles, la producción de automóviles en Europa cayó un 23,7% en 2020 en comparación con el año anterior. En EE.UU., la producción de automóviles cayó un 19,4% en 2020, según datos de la Oficina del Censo de los Estados Unidos. Además, la venta de automóviles en todo el mundo disminuyó en un 16,8% en 2020 en comparación con el año anterior, según la Organización Internacional de Constructores de Automóviles. Las ventas han mejorado en los años 2021 y en 2022, pero todavía el mundo no recupera la demanda de 2019.
La pandemia afectó a toda la cadena de suministro de la industria automotriz, desde la producción de piezas hasta la venta de vehículos. Las restricciones de viaje y el cierre de fábricas provocaron una reinvención de procesos de producción. La pandemia además ha tenido un efecto significativo en el comportamiento del consumidor y ha propiciado la búsqueda de modelos como el renting. La gente es menos propensa a hacer una fuerte inversión en un vehículo nuevo y se pasa al modelo de suscripción mensual donde han surgido en España como BIPI, el renting a largo plazo, en donde AutoCloud ofrece un amplio abanico de modelos.
Otro cambio de paradigma del sector es la aparición cada vez más fuerte de marcas fabricadas en China como Polestar, Lynk&Co o MG. La pandemia afectó en menor medidas las fábricas de automóviles asiáticas, que se han visto fortalecidas en el mercado europeo.
Con muchas concesionarias cerradas o limitando sus operaciones, la venta de automóviles se ha trasladado en gran medida a sitios web como el de AutoCloud.
De hecho, la pandemia ha acelerado la transición hacia los vehículos eléctricos. Según un informe de la Agencia Internacional de la Energía, las ventas de vehículos eléctricos en todo el mundo aumentaron en un 41% en el primer trimestre de 2021 en comparación con el mismo período del año anterior. Esto se debe en parte a los esfuerzos de los gobiernos para promover los vehículos eléctricos y reducir las emisiones de gases de efecto invernadero.
Uno de los cambios más positivos de la pandemia es el acelerón que han pegado los vehículos eléctricos. En España menos del 1% de los coches vendidos en 2019 eran eléctricos o enchufables, en 2022 casi se alcanza la cifra del 10%. La gente ha tomado más conciencia del medio ambiente y está buscando alternativas a los combustibles fósiles.
Los vehículos eléctricos ofrecen una solución a estos problemas y es probable que veamos un aumento en su demanda en los próximos años.